Aroma a Lavanda

Aroma a Lavanda

Aroma a Lavanda

Origen
Francia es el principal país productor de lavanda, sobre todo en los departamentos de Haute-Provence, Drôme y Vaucluse. También se produce en otros países como Bulgaria, China y Rusia.

Método de extracción
La esencia de lavanda se obtiene por destilación al vapor de agua de las flores recién cortadas.

Empleo
La esencia de lavanda se utiliza en las aguas de Colonia y en aplicaciones cosméticas, en la fabricación de jabones y desodorantes y en la perfumería industrial.

Historia
El nombre viene del latín lavare (lavar). En la antigüedad se añadía al agua del baño. En Grasse, los guanteros, que utilizaban la esencia de lavanda para perfumar el cuero, se salvaron de la peste e incitaban a sus conciudadanos a llevar encima un poco de lavanda. Virtudes Las pequeñas bolsas de lavanda colocadas entre la ropa dan sensación de frescura y limpieza. Tiene propiedades antisépticas (contra el acné), estimulantes, antiespasmódicas, cicatrizantes e insecticidas. Calma las jaquecas y los nervios. Símbolo de pureza y de tranquilidad.

Conocida por su fresco e intenso aroma, esta versátil planta tiene, además, grandes propiedades calmantes y analgésicas que ayudan a nuestro cuerpo y mente

Gracias a su intenso aroma, la lavanda es un buen calmante para trastornos nerviosos como estrés, depresión o ansiedad. Ayuda a aplacar esos trastornos y a calmar los ánimos.
Para los que sufren de insomnio, el té de lavanda es un gran aliado para conciliar el sueño. Beber una taza en la noche ayudará a dormir plácidamente.
Para la tos, bronquitis o resfriados, este té también es favorable porque produce un efecto broncodilatador.
Ayuda a calmar dolores de cabeza o migrañas, sobre todo aquellas producidas por el síndrome premenstrual.
También es un excelente tónico digestivo. Con él se eliminan las flatulencias, las infecciones intestinales y problemas en el estómago.
Por su acción calmante, también se utiliza para curar lesiones, heridas, infecciones bucales o picaduras de insectos.

Originaria de los países mediterráneos de Europa y norte de África, la lavanda ha cautivado durante siglos a millones de personas gracias a su fresco e intenso aroma.

Desde tiempos antiguos se ha utilizado para fabricar lociones y perfumes. Se dice que los romanos, por ejemplo, la utilizaban para aromatizar sus aguas de baño, y además solían utilizar un pequeño ramito entre la ropa para ahuyentar mosquitos e insectos.

Hoy en día sigue siendo una de las plantas más utilizadas en aromaterapia: velas, inciensos, fragancias para el cuerpo, auto, cocina o baño ya son un clásico. Pero la naturaleza ha dotado a esta planta con otras propiedades muy favorables para nuestro organismo. En formato infusión, la lavanda es conocida por aportar varios beneficios gracias a sus componentes como el lanilol, que tiene propiedades energizantes y los taninos, que funcionan como cicatrizantes, antioxidantes, antisépticos y protectores de la piel.

PERFUMES CON LAVANDA

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